PACÍFICO / Hibiscus rosa-sinensis

 

Los hibiscos, “ebisckos” e “ibiskus” en griego, son plantas de la familia de las malváceas que fueron ya considerados en la Antigüedad como planta medicinal. El griego Dioscórides las describe en unos textos que sabemos fueron conocidos en al-Andalus, por lo que no es de extrañar que sus médicos conocieran este género de plantas y sus usos; así, se tiene constancia de que en 1216 un tal Abul-Abbas-el-Nebate, botánico sevillano, describió al hibisco resaltando cómo se utilizaba su fruto inmaduro por los egipcios, los cuales lo mezclaban con la carne para explotar sus propiedades terapéuticas. Su uso es muy popular actualmente en la parte Oriental del Mediterráneo.

En Extremo Oriente y en el Pacífico, el Hibiscus rosa-sinensis es considerada una flor de galanteo. En Japón, por ejemplo, significa gentileza y bienvenida. Los chinos por su parte la identifican con la fama y la riqueza, también con las vírgenes. En Tahití, cuando una mujer lleva una flor de la variedad hibisco detrás de la oreja izquierda significa que está disponible para casarse, mientras que si la lleva tras la oreja derecha quiere decir que ya está comprometida; una flor detrás de cada oreja es que le ha sido propuesto matrimonio y que ella preferiría que no hubiera sido así.

Sus enormes flores hacen que esta planta sea muy utilizada en jardinería como seto y en la decoración de patios, siendo una planta que precisa mucho sol sobre todo para la floración, como se está produciendo estos calurosos días. Si quieres saber dónde encontrar flores de Pacífico, las Rosas de China, dentro de los jardines del Alcázar, usa la APP gratuita “Jardines del Alcázar”(https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden) Anímate, que aún es primavera.

BANANERO / Musa x paradisiaca

 

Las lluvias y calores primaverales nos recuerdan que es posible encontrar especies tropicales y subtropicales en Sevilla y sus Jardines del Alcázar; la imagen del bananero nos transporta de hecho y de inmediato a esas latitudes.

El bananero actual es un híbrido cultivado en todas las regiones tropicales del mundo por sus apreciados frutos y por las fibras textiles que de él se extraen, aunque también por su carácter ornamental. Originario del sudeste asiático y del Pacífico, el nombre de musa fue popular entre los árabes para referirse al plátano. Es un término por lo demás tomado del latín, pues proviene de Antonio Musa, físico del emperador Octavio Augusto en el siglo I a.C.

Según el agrónomo andalusí Ibn al-Awwam llegó a la Península Ibérica de manos de los mismos árabes hacia el siglo XII, si bien su cultivo quedó restringido a las zonas de clima más cálido, como por ejemplo Sevilla. La propia palabra banana parece derivar del término árabe para designar a los “dedos” por la similitud del fruto con esa parte del cuerpo humano.

El humanista Pedro Mártir de Anglería (c.1455-1526) encontró bananeros en la América tropical, según nos cuenta en sus crónicas Décadas de Orbo Novo. Su forma de acercarse a esta planta es la típica de los cronistas de la época, intentando identificar lo nuevo con lo ya conocido o citado en las fuentes clásicas. Anglería lo llama musa y recoge de dónde toma el nombre: “los extranjeros traficantes en inútiles aromas y perfumes y olores de la Arabia que afeminan, y en inútiles perlas, que fueron a aquellas tierras (hablando de Arabia) en busca de ganancias, llaman a esas frutas musas.”

¿Existieron en los jardines históricos del Alcázar estas plantas? Quizá fueron plantados dentro de ese gusto por lo exótico que caracteriza en gran medida al romántico siglo XIX y a residentes de lujo en el Alcázar como fueron los Duques de Montpensier. No obstante, la descripción hecha a partir de una fotografía realizada en torno a los años 1850-51, perteneciente al álbum del Vizconde Vigier, permite suponer que en el Jardín del Príncipe del Real Alcázar había ya plantados, al menos en torno a esa fecha, algunos especímenes de bananeros. Quizá.

Si quieres visitar dentro de los jardines del Alcázar esta planta, usa la APP gratuita “Jardines del Alcázar” y ayudándote del buscador juega a localizar uno de los pocos ejemplares de Musa x paradisiaca que en ellos habita.  (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden)

SALVIA / Salvia officinalis

 

La salvia es una planta que se encuentra asilvestrada en la Europa mediterránea desde el nivel del mar hasta zonas montañosas, preferentemente en terrenos secos y poco productivos. Usada ampliamente a lo largo de la historia por sus propiedades medicinales, pero también culinarias y aromáticas, comenzó a ser empleada en épocas más recientes como planta ornamental en los jardines, no solo por la belleza y aromas de las numerosas variedades sino también para proteger a los jardines de plagas invasivas, así como fomentando las visitas de especies melíferas.

Esta combinación de usos hortícolas, gastronómicos y medicinales de plantas como la salvia parte siempre de un estudio consciente de las mismas: para ello hay que observar, describir las propiedades más relevantes y poner todos esos datos por escrito con la intención de que dicho estudio pueda ser conocido por el máximo número de personas posibles.

La difusión del saber botánico fue llevada a cabo en época clásica por autores como Dioscórides, cuyo texto fue conocido en al-Andalus a través de Córdoba; andalusíes como el sevillano Ibn-al Awwam de hecho recuperaron y tradujeron estos textos para ayudar en la difusión del conocimiento y reactivaron la ciencia botánica clásica. Ya en época moderna, durante el Renacimiento europeo, en el siglo XVI, cuando Sevilla era la puerta de América y a la ciudad llegaron nuevas especies provenientes del Nuevo Mundo, médicos y farmacéuticos como Monardes o Tovar retomaron esta tradición clásica recuperada por los andalusíes de estudiar las propiedades de las plantas y anotar los resultados de sus observaciones.

Hay así una línea que une a través del tiempo a los clásicos con los médicos humanistas sevillanos del XVI, una línea que es mantenida en su centro por el periodo andalusí. Una línea, en definitiva, de transmisión del saber botánico que llega hasta nuestros días de la mano del Marqués de la Vega-Inclán , quien además de gran amigo de Sorolla fue uno de los principales artífices de el impulso del turismo en España y director del Alcázar en tiempos de Alfonso XIII. En el jardín que hoy lleva su nombre puede contemplarse y olerse uno de los centenares de  variedades de Salvia que existen, la officinalis.

AEONIO / Aeonium arboreum

 

La palabra Aeonium probablemente derivado del griego aionion, que significa “siempre viva”. Es un género de plantas características de la vertiente atlántica de Marruecos y de las Islas Canarias. La especie arboreum se caracteriza por el crecimiento del tallo que, desprendiéndose de sus hojas puede llegar a alcanzar el metro de altura. 

Fue ya conocida tanto por el mundo clásico como por el Islam medieval. Prueba de ello es que aparece ilustrado en diferentes versiones árabes de la Materia Médica de Dioscórides, médico griego que vivió en el siglo I d.C. cuya obra, en cinco volúmenes, versa  “sobre la preparación, propiedades y pruebas de drogas”. Texto este, de gran relevancia para el desarrollo de la farmacopea moderna, y que describe unas 600 plantas medicinales, incluyendo el aeonio, unos 90 minerales y alrededor de 30 sustancias de origen animal.  A diferencia de otras obras clásicas, tuvo una enorme difusión en la Edad Media tanto a través de su original griego como en otras lenguas, tales como el latín y el árabe, cuya primera traducción satisfactoria se realizó en la ciudad vecina de Córdoba, por parte del monje griego Nicolás y del judío Hasdai ibn Shaprt bajo el califato de Abderramán III.  Un gobierno, que supuso el inicio de una auténtica revolución verde en el sur de la Península Ibérica y que se basó, en parte,  en el conocimiento de las propiedades de las plantas, tanto a nivel médico como a nivel botánico.

En 1828, el explorador inglés Webb planeó hacer una breve visita a las Islas Canarias durante su viaje hacia Brasil, pero esta escala se alargaría finalmente durante dos años. Entre 1828 y 1830 recolectó especímenes del lugar y colaboró con Sabin Berthelot en la elaboración de la obra enciclopédica “L’Histoire Naturelle des Iles Canaries”, texto en el cual viene descrito y dibujado el Aeonium arboreum, atribuyéndose a ambos autores el actual taxón.

Si quieres visitar dentro de los jardines del Alcázar esta planta, usa la APP gratuita “Jardines del Alcázar” y ayudándote del buscador juega a localizar el único ejemplar de Aeonio que en ellos habita. Te daremos una pista, se encuentra en el jardín de los poetas.  (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden)

BAMBÚ NEGRO / Phyllostachys nigra

 

Seguimos con la mirada puesta en el Extremo Oriente a través de una planta icónica para esta zona del mundo a pesar de haberse extendido ya por gran parte del planeta, el bambú. Igualmente representativo de su lugar de origen es el animal que basa gran parte de su dieta en esta especie, el oso panda, ya que el bambú, en su variante negra pero también en muchas otras, es una de las especies esenciales para la supervivencia de este animal, actualmente en peligro de extinción. Estamos finalizando además la estación invernal y no queríamos despedirnos de él sin recordar aquí a uno de los llamados, junto al pino y la flor del ciruelo, “Tres amigos del Invierno” de esta estación según la cultura popular china.

Y es que en concreto el bambú negro es admirado por su perseverancia en condiciones muy duras y de ahí su amistad con el periodo invernal.  Por lo demás el bambú, una de las plantas con crecimiento más rápido del planeta aunque no es un árbol, también es valorado como uno de los recursos esenciales para las antiguas sociedades orientales, debido a sus propiedades alimenticias o constructivas. De hecho, no son pocas las culturas asiáticas que creen que la humanidad emergió de un tallo de bambú.

Las bellas formaciones boscosas de bambúes que crecen en Japón adquieren aquí especialmente connotaciones sagradas. Es todo un símbolo para una de las religiones características de la cultura japonesa, el sintoísmo. Dentro de esta tradición espiritual, basada en la veneración por los espíritus de la naturaleza y el culto a los antepasados, el tallo de bambú es la imagen perfecta de la vida humana: crece entre dos nudos, entre dos puntos de inicio y final. Primero están las generaciones pasadas y después las futuras, y la persona se encuentra en una línea vertical de continuidad con ellas. La vida se sitúa dentro de relaciones imposibles de romper y de las que cada individuo forma parte.

Los bambúes, procedentes de Asia fueron introducidos en Europa a principios del año 1800, y su uso en jardines como planta exótica de gran belleza no tardó en llegar. Precisamente el Phyllostachys nigra, debido a la coloración negra de su tallo, profunda como el ébano, es una de las más utilizadas.

Si vas a visitar los jardines del Real Alcázar, prueba la APP “Jardines del Alcázar” y ayudándote con el mapa y el buscador podrás localizar diferentes tipos de bambú como el oculto bambú negro o el fastuoso, la Arundinaria fastuosa. (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden)

MEMBRILLERO JAPONÉS / Chaenomeles speciosa


El membrillero japonés es un arbusto de la familia de las rosáceas. El nombre genérico deriva de chaino, abrirse, y meles, manzana: la manzana que se abre. En su lugar de origen, el este asiático, ha sido utilizado para la retención de tierras en las orillas de los ríos, debido a su poder de enraizamiento. Introducido en Europa en 1796, ha tenido un importante uso en jardinería por su abundante y espectacular floración.

En la exploración botánica europea del Extremo Oriente y el Japón, de donde viene el membrillero, tuvieron un papel relevante las órdenes religiosas, preferentemente los jesuitas, que fueron bienvenidos por sus conocimientos técnicos. Sus representantes eran de hecho, mediante su labor misionera, prácticamente los únicos occidentales que tenían permiso para adentrarse en estos territorios.

En Japón, el jesuita español San Francisco Javier ya había establecido, a principios del siglo XVI, un primer contacto entre las culturas europea y japonesa a través del catolicismo. Años después, en 1614, una embajada japonesa comandada por el samurái convertido al cristianismo Hasekura Tsunenaga, acompañado de unos ciento cincuenta japoneses y tres frailes franciscanos, remontó en barco el río Guadalquivir hasta la localidad de Coria del Río. Algunos japoneses de esta misión diplomática vieron en esta pequeña localidad situada a doce kilómetros de Sevilla el paraíso en la Tierra, por lo que decidieron quedarse a vivir en Coria para profesar su nueva religión cristiana a salvo de las persecuciones que tenían lugar en su patria natal. Esta expedición es el origen del sevillano apellido Japón.

Sin embargo, el membrillero siguió su viaje y hoy día puede encontrarse en muy diversas latitudes. En Granada estos días florece explosivo, en Sevilla se encuentra en el parque María Luisa y en el Jardín Inglés de los Jardines del Real Alcázar. Si vas a visitar estos jardines, prueba la APP “Jardines del Alcázar” y ayudándote con el mapa y el buscador, juega a encontrar su flor. (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden)

PLATANILLO / Senecio petasitis

Dos variedades de Senecio crecen en los jardines del Alcázar, el petasitis y el kleinia. Hoy hablaremos del primero, cuya llamativa floración destaca estos días. Denominado Platanillo de nombre común, también es conocido como geranio de California aunque proceda de América Central, de la zona de México y Nicaragua. 

Éste arbusto de rápido crecimiento y tamaño considerable es de la extensa familia de las Asteraceae, llamadas así por sus flores en forma de estrella -aster en griego- y que en éste caso son de un explosivo amarillo formando macizos. A través de sus flores pueden llegar a producir en torno a mil semillas por metro cuadrado. Sus grandes hojas verdes que adquieren un tono rojizo, hacen del matorral una planta colorista, ideal para la decoración de jardines de diversos climas ya que las plantas de este género tienen una excelente resistencia al calor soportando igualmente el frío.

Su nombre genérico procede del latín senescere –envejecer-, aunque igualmente es distinguido por su género, Roldana, denominado por un sacerdote naturalista mexicano en honor a Eugenio Roldán Montaña y Otumbensi, uno de los héroes de la independencia de México de la corona Española, consumada en 1821. Paradójicamente Eugenio nació en Otumba, lugar de la famosa batalla acaecida en 1520 donde, tras la “noche triste” Cihuacóatl Matlatzincátzin perdió la oportunidad de vencer al conquistador Hernán Cortés.

Si quieres ver en vivo el Platanillo de los Jardines del Real Alcázar, puedes buscarlo con la aplicación de Nomad Garden, “Jardines del Alcázar” (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden) y acercarte a visitarlo estos días de floración ayudándote con el mapa.