ACANTO / Acanthus mollis

El acanto es una planta muy aclimatada a la región mediterránea que, debido a la gran plasticidad del contorno de la hoja, ha sido fuente de inspiración para artistas y arquitectos a lo largo de la historia.

Una antigua leyenda recogida por Vitruvio (siglo I a.C.) en sus Diez libros de arquitectura nos narra cómo en esta planta se haya el origen de una peculiar composición que corona las columnas de muchos de los templos del arte clásico, el capitel corintio. Así, cuenta Vitruvio que una muchacha de la ciudad griega de Corinto falleció a causa de una enfermedad, y que su nodriza, afligida, recogió los objetos que más le gustaban a la muchacha y los puso en un canastillo de mimbre que depositó junto a su sepulcro, sobre una joven planta de acanto que aún apenas había logrado brotar. Con el tiempo, el acanto, oprimido por el peso, creció esparciendo sus pequeños tallos en torno al canastillo, saliendo sus hojas por los lados al exterior para formar unas curvaturas o volutas en sus extremos. Un día, el reconocido escultor griego Calímaco se encontraba dando un paseo y se encontró fortuitamente con este sepulcro, y no pudo más que detenerse para observar el canastillo y la delicadeza de las hojas que crecían a su alrededor. Quedó gratamente sorprendido por este original motivo y tomó nota de él, dibujándolo. Poco después levantó unas columnas en Corinto con unos capiteles que reproducían la singular composición que había visto junto a la tumba de la muchacha.

El capitel corintio fue reinterpretado con posterioridad por las culturas medievales que vivieron en la Península Ibérica tras la dominación romana, es decir, visigodos, árabes y mudéjares, tallando de una manera más abstracta y esquemática que los clásicos las hojas de acanto. Capiteles de todas estas culturas, incluida la romana, fueron usados en la construcción del Alcázar del rey Don Pedro como material de acarreo, es decir, trasladados de edificios anteriores en su mayoría ya por entonces inexistentes y reutilizados como parte de los palacios medievales. Todo un catálogo de capiteles decorados con tallas de hojas de acanto nos esperan como otra forma de visitar el Real Alcázar.

La planta del acanto aparece en el Alcázar en multitud de lugares, sobre todo como tapizantes en los Jardines Renacentistas y en el de los Poetas. En el mes de abril alcanzan su esplendor cuando comienza a brotar su única y espectacular flor que puede llegar a los 2 metros de altura, así que ¡aprovecha lo que queda del mes para ver esta planta en su plenitud!

*Si quieres saber dónde localizar el acanto y otras especies en los Jardines del Real Alcázar solo tienes que descargarte gratuitamente la aplicación de Nomad Garden, “Jardines del Alcázar”. (https://play.google.com/store/apps/details?id=com.fortysevendeg.nomapgarden)

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Nomad Garden

Los jardines son espacios de diálogo entre la Sociedad y la Naturaleza, laboratorios donde se vinculan las potencialidades de las plantas con los deseos humanos. La aspiración de Nomad Garden es celebrar y fomentar dichas alianzas desarrollando herramientas contemporáneas que las pongan en valor. Gardens are spaces of dialogue between the Society and Nature, laboratories where are linked the potential of plants with the human desires. The aspiration of Nomad Garden is to celebrate and promote such partnerships developing contemporary tools that give to them their value.

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